SATISFACCIONES PEQUEÑITAS

Satisfacciones tan pequeñas como quienes las provocan. Así, un jugador rival, con características de personalidad de muy baja moral, casualmente identificado con los colores del clásico rival, logra su pequeña gran satisfacción tirando la piedra y escondiendo la mano, desplegando su pobre espíritu vaciado ya de posibilidades de elevación.

Lo que resulta inentendible es como nuestros jugadores caen en la trampa favoreciendo ciegamente el logro de ese retorcido goce, que se extiende, claro, a los periodistas teñidos de azul y amarillo, a presidentes de asociaciones inescrupulosas, etc, etc. que hoy celebraron nuestra derrota.

Pero, vamos a lo más importante: nuestro equipo y su incapacidad de hacerse valer, en la cancha, cuando tiene con qué. Puede ser que a nivel emocional pequen de inocencia, o de excesiva confianza. Es algo que a nivel psicológico debería ser analizado.

Cada equipo que juega contra River se prepara como si fuera a la guerra. Se entiende que, mucho mas en equipos de reciente ascenso, se trata de una vidriera imposible de dejar pasar. Jugar con nuestro equipo es hacerse ver, nuestros partidos son vistos en todo el mundo, y junto con ello, las posibilidades que pueden abrirse hacia el futuro. Se entiende y se felicita si saben aprovecharlo.

Lo que no  se entiende es como River, aún, no se prepara para enfrentar esto. Porque esto es una repetición, Temperley, Riestra y ayer Independiente Rivadavia, son ejemplo de ello. Y si hay una repetición, entonces, hay que tomarla con mucha seriedad. Es un indicador que cualquier psi no puede dejar pasar.

Y es algo que excluye a la hinchada, porque después del partido de vuelta contra el Mineiro, superando todo lo existente hasta ese momento, garra, corazón, templanza y coraje son palabras que quedan cortas para definir al hincha de River.

El hincha de River sabe hacerse valer en la cancha, y los jugadores deberían seguir su ejemplo.

Vamos por mas!

Señoras y señores: con ustedes…EL HINCHA DE RIVER!

No hay palabras para describir todo el despliegue de amor, pasión, grandeza, verdadera grandeza, que mostró la hinchada de River, durante toda la semana que siguió a la derrota en Brasil, por copa libertadores, hasta la revancha en el Monumental.

Primero, reponerse de ver a nuestro equipo derrotado por errores propios que elevaron méritos del rival, para después empezar a jugar la revancha en nuestro estadio.

Después de 24hs de procesar el dolor que dejó ese cachetazo, el hincha de River comenzó a hacer todo lo que un buen hincha hace: dar una nueva oportunidad, nada es imposible.

Asi comenzó la unión, cada uno desde donde podía. Aquellos que organizaban el recibimiento del equipo en el estadio, aquellos que congelaban nombres del equipo rival en el frízer, aquellos que usaban palabras en latín para convocar no se que seres benéficos de otras dimensiones, aquellos que a través de las redes sociales se acompañaban unos a otros dando ese aliento que empuja a seguir.

La unión de los hinchas de River durante toda esta semana previa a quedar eliminados, fue, sinceramente, una muestra de que a esta hinchada no hay otra que la supere. La división entre “viudas” y “focas” quedó tan lejos, que parecía tan solo un mal recuerdo: cuando hay que juntarse, allá estamos todos.

Y este partido lo ganamos por goleada. Lo que se vio en el Monumental con la entrada de los equipos no tiene precio, ni rival, ni historia. Es único. Es River.

Y exige un respeto y consideración soberana por parte de aquellos que se ponen nuestra camiseta.

Y también por parte del periodismo envidioso que festejó hoy que el Muñeco haya quedado afuera. La envidia que despierta Gallardo es tan grande como su estatua. Pero allá ellos, tan pequeños en su estatura profesional.

Borja, querido, te amamos y respetamos, jugaste, te moviste, pero hacer tiempo y reaccionar asi con un compañero en el partido más importante del año, te hace indigno de la camiseta. Tendrás que repararlo.

Chileno, querido, jugaste, te moviste, pero si querés llorar en el hombro del Muñe, sacate primero la camiseta que tenías puesta del Mineiro. No le faltes el respeto a la hinchada.

DIGNIDAD, esa es la palabra que no hay que olvidar.

Y esta hinchada tiene dignidad y espera lo mismo de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.

Tiempo de barajar y dar de nuevo.

Vamos por más!

CREER

Intento imaginar como sería estar siempre en la cresta de ola, en un eterno surfear, allá arriba, desconociendo lo que está abajo, la playa, los pies en la arena, los pies en el barro.

Intento imaginar y es imposible, porque eso no existe. La vida es un sube y baja, un ir y venir, un estar en equilibrio cuando nos ayuda la suerte, y trabajamos para ello.

¿Qué es creer? Dar algo por cierto, por verdadero, aunque no podamos comprobarlo, aún. No podemos creer en ganar siempre, en estar siempre en la cresta de la ola, pero sí podemos creer en que algo se puede dar si existe un 50% de probabilidad de que así sea, sabiendo que tenemos un 50% en contra, y considerándolo como posible.

Estamos con los pies en el barro, pero tenemos el 50% de probabilidad de estar en la cresta de la ola si surfeamos bien, o aún, si surfeamos mal, ese 50% no nos lo puede sacar nadie.

La moneda está en el aire y tenemos que ELEGIR de qué lado QUEREMOS que caiga.  Y después CREER en que puede ser. Pero tenemos que elegir, es la única forma de ayudar a la suerte y a nosotros mismos.

Desde nuestro lugar de hinchas no podemos hacer otra cosa. El cuerpo técnico y el equipo sí pueden hacer más, pero son los primeros que tienen que ELEGIR y CREER en lo que eligieron, y prepararse para dar lo máximo de sí mismos.

Esperemos que, como nosotros, elijan creer en qué se puede revertir el resultado. Y, por supuesto, trabajen para ello. Con pasión y alegría. Y con grandeza, por sobre todas las cosas.

VAMOS POR MAS!

Pero mirá vos…

Ahora resulta que los periodistas “bosteros” encuentran en Almirón al “Guardiola” latinoamericano. Y todos nos preguntamos, entonces, por qué lo dejaron ir del club de la rivera.

La búsqueda de alivio en el representante televisivo de la bostería, se aferra desesperadamente a cualquier resultado de nuestro club que tape la ausencia de participación en torneos internacionales que sufren los de azul y amarillo. Que nadie recuerde que quedaron fuera de la Copa Sudamericana. Mejor hablemos de un Gallardo que no parece Gallardo y llenemos el espacio de perlas descoloridas e inútiles.

Y como si eso fuera poco, la cábala de estos “comunicadores”, ahora, es insistir con sorna en que River es el favorito, decirlo hasta el hartazgo, con énfasis y tenacidad, intentando con su pensamiento mágico, revertir la realidad de que sí lo es.  “Quemarlo”, aferrándose a la ilusión de que tienen el poder para lograrlo. Los pactos con el diablo se pagan, todo vuelve, pero se ve que, a pesar de Madrid, aún no comprenden estas cosas.

Minimizan las agresiones que recibió nuestro equipo por parte de los hinchas chilenos, como parte del folclore del fútbol. Ni mencionaron las piedras, monedas y encendedores que volaron pre y durante el partido. No se puede creer que personas que estudiaron para informar con la mayor objetividad, hoy muestren con descaro su camiseta al tiempo que creen ocultarla. No existe para estos personajes la ética profesional, ni saben de qué se trata.

Pero, como siempre, no cuentan con nuestro aguante. Los hinchas de River estamos curtidos y tenemos espalda para soportarlos sin pestañear. Sabemos con quien estamos tratando.

Y seguiremos adelante, unidos frente a todos los que quieren vernos derrotados. Porque si señores!! River Plate siempre es el favorito!!

Vamos por mas!

AURA

Causa un poco de gracia el desconcierto de algunos periodistas deportivos respecto de lo que está mostrando nuestro querido DT Marcelo Gallardo. El rendimiento del equipo, sus declaraciones, su aplomo, su certeza.

“Está irreconocible”, “ese no es Gallardo, es el primo” … que maravilloso todo esto que, como siempre, genera el Muñeco. Desde el vamos, River Plate es diferente a la media. Y nuestro DT, como fiel representante del club, no podría ser de otra manera.

Evidentemente estos periodistas no saben escuchar. Él lo dijo claramente: “he venido renovado”, “tomar distancia nos hace ver las cosas de otra manera”, “esta es una nueva etapa”. No comprendo de que otra forma se pueden decir estas cosas, el problema esta entonces, en cómo se reciben o interpretan. O en cómo se aceptan o entienden los cambios.

Crecer linealmente en relación con el paso del tiempo es una cosa. Evolucionar es otra.

Evoluciona aquel que crece en una espiral ascendente, buscando los cambios que ayuden a crear, a construir, a generar algo nuevo y bueno, para sí mismo y para otros.

El Muñe evoluciona, constantemente, como digno representante de un club que va en la misma dirección. Difícilmente esto puedan entenderlo quienes esperan siempre lo mismo, quienes creen que todo debe permanecer igual.

Y que curioso que estos periodistas se reconozcan simpatizantes del clásico rival… No podría ser de otra manera. Estaban esperando lo mismo, lo conocido y, por ello, manejable, y no saben qué hacer con alguien que, sin duda, ha cambiado porque ha evolucionado. Algunos le dicen “aura” y no todos saben leerla.

Nada más que agregar, somos diferentes.

Y siempre vamos por más.

UNA NUEVA HISTORIA

River es diferente y sus referentes confirman la regla.

Da gusto escuchar a nuestros últimos dos DT, no solo con el corazón rojo y blanco, sino con la decisión de siempre dar lo mejor de si por el club.

Por un lado el DT saliente, priorizando lo mejor para el club y por eso alejándose, con ya un nuevo proyecto en marcha. Requerido por un importante club, continuando con su carrera, superando ya la tristeza de dejar un sueño pero con otro, que surge inesperadamente, en pleno avance. Felicitaciones y éxitos en esta nueva empresa Micho! Siendo un hincha más de nuestro club no podemos no desearte lo mejor.

Y por otro lado nuestro DT entrante, otro hincha y gran referente del club, que ha vuelto distinto, con sus fuerzas renovadas. Él mismo lo dijo, alejarse un poco hace ver las cosas de otra manera.

En principio se lo ve mas maduro, enraizado, pies en tierra y mente precisa. Con objetivos claros. Ya no es ese afán por hacer historia en este club tan grande, eso ya lo hizo en su primera etapa. Ahora es otra historia y no quiere dormir sobre los laureles que supo conseguir. Quiere seguir construyendo, generando, haciendo mas grande aún a River Plate, por encima de su propio  nombre.

Es digno de destacar que alguien que creímos que lo hizo todo, puede ir por más. Es un ejemplo. River sigue dando ejemplos de vida, de lucha, de amor incondicional, de trabajo.

Ojalá las nuevas generaciones que creen que se puede manejar un club por redes sociales, que se puede hacer historia por twitter, tomen nota de esto. Hay que poner el cuerpo para conseguir algo grande. Y el alma. Y el Muñeco lo hizo y lo sigue haciendo.

Vamos por mas!

Emocionados

Uffff… Cuántas emociones. Cuantos cambios.

Primero la despedida de Martín Demichelis, sus lágrimas, las lágrimas de su familia. Su ser hincha, la camiseta, su paso al costado por el club a contramano de su deseo. Gracias.

Y, casi sin tiempo de recuperación, la vuelta de Marcelo Gallardo, inesperada, oportuna, sin tiempo. Recuerdos de un futuro posible. Propuesta de un viaje circular y mejor en cada vuelta ascendente.

Los hinchas de bien,  siempre acompañaremos , alentaremos a aquellos que den todo por el club. Más allá de sus egos, si su amor está a la altura del nuestro, siempre estarán en nuestra consideración.

Y los que solo saben destruir, que se llaman hinchas de este glorioso club pero no lo son, ya pueden ir cruzándose de vereda. El Muñe hablo de identificación y espíritu, palabras muy grandes que no a todos les cabe.

Vamos por más!

Volvió River

Como psicóloga me interesa poner el foco en el análisis de los aspectos emocionales y psicológicos que encuentro, no solo en el funcionamiento del equipo, sino también en el funcionamiento de esta gran mente colectiva que formamos entre todos como hinchas.

En este primer partido después del receso por Copa América ví un cambio importante en el equipo, otro funcionamiento en cuanto a la forma de enfrentar la adversidad.

Dos veces el equipo estuvo en desventaja, y, a diferencia de lo que venía mostrando, no se cayó. Muy por el contrario, y en particular después del segundo gol en contra, cuando faltaban unos pocos minutos para la finalización del partido, el equipo mostrando cohesión y garra, salió a empatarlo y hasta pudo ganarlo, porque generó las situaciones para hacerlo.

Esto es muy importante, porque revirtió una imagen preocupante que se había instalado, la de un equipo impotente, frustrado, derrotado antes de tiempo cuando aún se lo tenía para seguir intentándolo. Un equipo dormido.

Sin dudas los refuerzos renovaron y trajeron nuevos aires. Aires de competencia, que forman parte del ADN del deportista de élite.

Despertó el equipo y eso solo puede traer alegría. 

Pero… Algo pasa con nuestra mente colectiva.

Leía a un periodista que dice identificarse con el club, cosa que no creo, decir que vio un equipo sin alma… Todo lo contrario! River recuperó su chispa divina, ese gol del empate faltando tan poco para el final habla de ello.

No sé que es lo que mueve a tantos hinchas a denigrar al equipo de una forma casi fuera de la realidad. Y a muchos periodistas deportivos que se llaman riverplatenses colaborando con ello.

Las emociones negativas, oscuras, han ganado un lugar dentro de nuestra mente colectiva, hemos enfermado, psicológicamente hablando. El ataque a nuestro DT ya tiene todas las características del bullying. Ya no somos la mejor hinchada del mundo, algo ha pasado. 

Las agresiones que recibimos aquellos que intentamos razonablemente apoyar el actual proceso son dolorosas. No parece que perteneciéramos todos a la misma comunidad.

Ya no tiramos juntos del mismo carro. Y lo peor es que no somos conscientes de que en este juego perdemos todos, porque está energía negativa llega al equipo.

Muchas veces elegimos sufrir cuando están dadas las condiciones para no hacerlo. Es más, se considera un buen resultado terapéutico aprender a no sufrir de más. Los que podemos ver el vaso medio lleno rescatamos siempre lo positivo, y no por ello dejamos de hacer críticas constructivas. Ojalá seamos mayoría.

Vamos por más!

Ni viudas ni focas, simplemente hinchas.

Freud, creador del psicoanálisis, hablaba de dos fuerzas que se encuentran mezcladas, dentro de nuestro psiquismo, pudiendo prevalecer algunas veces una sobre la otra. Las llamaba pulsión de vida y pulsión de muerte. Concebía la pulsión de vida (EROS) como una tendencia hacia la cohesión y la unidad y, la pulsión de muerte (TÁNATOS), operando en la dirección opuesta, deshaciendo conexiones y destruyendo las cosas.

Así, podemos pensar que la pulsión de vida se caracteriza por generar, construir, avanzar, crear, sumar, amar.

En cambio, la pulsión de muerte tiene más que ver con el estancamiento, la destrucción, el odio, la inercia y la repetición de situaciones que llevan al sufrimiento.

Desde hace un tiempo se viene produciendo una división dentro de nuestra hinchada. Y si hablamos de división, hablamos de oposición y, en definitiva, de rivalidad. Esto quiere decir que ya no estamos todos unidos en contra del eterno rival, sino que estamos construyendo un enemigo dentro de nuestro propio grupo. El rival que vencer ya no está afuera, sino dentro.

Asi podemos asistir, en redes sociales mas que nada, al enfrentamiento entre las “viudas de Gallardo” y las “focas aplaudidoras”.

La palabra “viuda”, en sí misma, tiene relación con la muerte. Solo por eso podemos pensar que está más del lado de la pulsión de muerte, y, curiosamente, todo el accionar de estos hinchas lo confirma. La crueldad con la que atacan el actual ciclo Demichelis es llamativa, la crítica es destructiva, y el ensañamiento es en particular con el DT (cuando el cuerpo técnico tiene otros integrantes). Pareciera ser que, desde el vamos, está sentenciado a muerte todo aquél que ose reemplazar al Muñeco, en el afán de detener el tiempo para quedarse ahí, abrazados a la “Copa Eterna”. La idealización extrema también tiene relación con la muerte, porque todo ser humano vivo es imperfecto, comete errores y también puede fracasar. Esto habla a las claras de la dificultad que implica la continuidad después de un ciclo exitoso.

Frente a semejante manifestación de resistencia a lo nuevo, y más que nada por el grado de agresividad volcada en las formas de comunicación de este grupo de hinchas, surgen entonces los que intentan defender al actual DT, y no justamente porque aprueben todo lo que ven en la cancha. Alzan su voz en contra de la agresividad injustificada y las críticas despiadadas que no condicen con lo que siempre ha identificado al hincha de River, con esos valores que sostienen nuestro escudo y que siempre hicieron la diferencia con la hinchada de nuestro clásico rival: nuestra hinchada no abandona.

Asi es que las “viudas” vuelven a llevar las cosas al extremo calificando a este otro grupo de hinchas como “focas aplaudidoras”, ya que, según su visión, aplauden irracionalmente todo lo que hace la actual conducción del equipo. Las viudas proponen silbidos y en contraposición surgen aplausos.

Si tomamos la palabra “aplaudir” podemos ubicarla más del lado de la pulsión de vida. Aplaudimos aquello que nos da alegría, bienestar, que apreciamos y valoramos. Y si pensamos en la “foca” puede parecer un animalito bastante simpático, cuya evocación nos saca una sonrisa.

En definitiva, estamos asistiendo a una desmezcla pulsional dentro de esta gran mente que conformamos todos los hinchas que amamos a nuestro club. Pulsión de muerte y pulsión de vida enfrentadas en una oposición que solo resta energía a una unión cada vez más necesaria. La unión hace la fuerza, mezclémonos otra vez, seamos uno como siempre fuimos, todos para el mismo lado. Cuando las pulsiones se mezclan pueden convivir la pasión con las críticas, los silbidos con los aplausos, las canciones de aliento con el sufrimiento de ver jugar mal al equipo.

Todo en su justa medida, los extremos siempre traerán conflicto, sufrimiento y dolor.

Alejémonos de la dis-cordia (dis: separación; cordia: corazón = “separar corazones”). No separemos nuestros corazones.

Vamos por más!

PALADAR NEGRO, SILBIDO AZUL Y AMARILLO

Los silbidos a nuestro DT, por parte de algunos hinchas en el Monumental, no todos, no parecían espontáneos. No tenían esa naturalidad de lo que se va gestando por la frustración de malos resultados. Es más, tuvieron el sabor de los nuevos tiempos, de convocatoria por redes sociales, de forzamiento, de toxicidad que se va metiendo de a poco, como un veneno en la sangre. Mas que injustos, resultan insensatos (que carece de sensatez: buen juicio, prudencia, cordura, sentido común).

Nada espontáneo, nada digno, que tuvo una respuesta de nuestro DT a una altura que la pequeñez de algunos hinchas, de hoy en día, no puede comprender, ni podrá, mientras sigan siendo carne de cañón de la manipulación política (interna y externa) y periodística que sufre nuestro club.

Pero volviendo al hincha de a pie, ese que aguanta los trapos de verdad, ese que está mas allá de las internas y las redes sociales, que pone el amor por los colores por encima de todo, si bien justifica la ignorancia sobre la historia del club intentando comprender la necedad de algunos representantes de las nuevas generaciones, le duele ver indicios de degradación que lo ponga de igual a igual con el clásico rival. Cuando siempre fuimos mejores.

Esos silbidos destiñen de azul y amarillo, y eso es lo que duele. Porque nuestra hinchada no abandona ni abandonó nunca como siempre hicieron los de enfrente. Nuestra hinchada tiene paladar negro de verdad, porque exige cuando tiene que exigir y no a destiempo. No hace bullying (forma de violencia que consiste en llevar a cabo ataques verbales, emocionales, físicos o psicológicos repetidos con la intención de dominar o humillar a la otra persona) y eso es una diferencia enorme. En estos silbidos hay bullyng disfrazado de exigencia.

Inútil es llamar a recapacitar a las minorías necias, habrá que aprender a convivir con ellas, pero hasta que quede el último hincha de verdad en la tribuna, no nos daremos por vencidos.

Son tiempos donde el consumo (de redes sociales por ejemplo, entre otros) desplaza al amor. El amor requiere de responsabilidad y la falta de ambos nos lleva a quebrarnos con facilidad. Solo el amor, el respeto, la solidaridad, la consideración por el otro nos hace fuertes.

Y el amor, el respeto y el aguante son las verdaderas banderas de nuestra hinchada.

Vamos por mas!!