
Un revolucionario se podría definir por una serie de adjetivos: innovador, renovador, reformador, transformador, inventor, modificador, subversivo, original.
Puede ser que aquellas personas que nos cuesta entender en su accionar, estén generando silenciosamente una revolución. Pueden estar rompiendo un esquema, inventando algo, desarrollando nuevas formas, transformando lo conocido.
Pero para que esto ocurra, deben saber hacia donde van, insistir en esa dirección, demostrar que saben lo que hacen, luchar por sus ideas, no solo con su cuerpo, también con sus palabras.
Me pregunto si nuestro DT podría ser un revolucionario.
Y me lo pregunto porque no estamos pudiendo entender hacia donde va nuestro DT.
No estamos pudiendo entender algunos cambios ni estos segundos tiempos dónde el equipo parece sufrir una transformación inexplicable.
No estamos pudiendo entender algunas respuestas en conferencia de prensa.
Hablo en plural porque hablo de mi y de mi otro yo. De mi parte hincha que banca por amor y de mi parte más razonable que necesita entender.
No hablo de técnica, ni estrategia, porque no tengo formación en eso. Hablo de emociones y de su influencia en jugadores, técnicos e hinchas.
Mi parte de hincha irracional quiere pensar en el Micho como un revolucionario que intenta innovar en estrategias de juego. Pero mi parte de hincha racional me dice que el pensamiento mágico es típico de la infancia, que sea más realista.
Quisiera entenderte Micho, entender tus cambios, tus segundos tiempos.
Si este es tu sueño, no lo boicotees.
No voy a analizarte, no es ético. Los psicólogos solo analizamos a quienes nos demandan análisis.
Me estoy auto analizando, solo eso. Tratando de entender todas estas contradicciones que me estás generando.
Entre lo racional e irracional de mí ser hincha.
Entre la frustración y el respeto.
Con necesidad de claridad y simpleza.
A veces lo simple reconforta la vida.
Vamos por más.

