Señoras y señores: con ustedes…EL HINCHA DE RIVER!

No hay palabras para describir todo el despliegue de amor, pasión, grandeza, verdadera grandeza, que mostró la hinchada de River, durante toda la semana que siguió a la derrota en Brasil, por copa libertadores, hasta la revancha en el Monumental.

Primero, reponerse de ver a nuestro equipo derrotado por errores propios que elevaron méritos del rival, para después empezar a jugar la revancha en nuestro estadio.

Después de 24hs de procesar el dolor que dejó ese cachetazo, el hincha de River comenzó a hacer todo lo que un buen hincha hace: dar una nueva oportunidad, nada es imposible.

Asi comenzó la unión, cada uno desde donde podía. Aquellos que organizaban el recibimiento del equipo en el estadio, aquellos que congelaban nombres del equipo rival en el frízer, aquellos que usaban palabras en latín para convocar no se que seres benéficos de otras dimensiones, aquellos que a través de las redes sociales se acompañaban unos a otros dando ese aliento que empuja a seguir.

La unión de los hinchas de River durante toda esta semana previa a quedar eliminados, fue, sinceramente, una muestra de que a esta hinchada no hay otra que la supere. La división entre “viudas” y “focas” quedó tan lejos, que parecía tan solo un mal recuerdo: cuando hay que juntarse, allá estamos todos.

Y este partido lo ganamos por goleada. Lo que se vio en el Monumental con la entrada de los equipos no tiene precio, ni rival, ni historia. Es único. Es River.

Y exige un respeto y consideración soberana por parte de aquellos que se ponen nuestra camiseta.

Y también por parte del periodismo envidioso que festejó hoy que el Muñeco haya quedado afuera. La envidia que despierta Gallardo es tan grande como su estatua. Pero allá ellos, tan pequeños en su estatura profesional.

Borja, querido, te amamos y respetamos, jugaste, te moviste, pero hacer tiempo y reaccionar asi con un compañero en el partido más importante del año, te hace indigno de la camiseta. Tendrás que repararlo.

Chileno, querido, jugaste, te moviste, pero si querés llorar en el hombro del Muñe, sacate primero la camiseta que tenías puesta del Mineiro. No le faltes el respeto a la hinchada.

DIGNIDAD, esa es la palabra que no hay que olvidar.

Y esta hinchada tiene dignidad y espera lo mismo de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.

Tiempo de barajar y dar de nuevo.

Vamos por más!

CREER

Intento imaginar como sería estar siempre en la cresta de ola, en un eterno surfear, allá arriba, desconociendo lo que está abajo, la playa, los pies en la arena, los pies en el barro.

Intento imaginar y es imposible, porque eso no existe. La vida es un sube y baja, un ir y venir, un estar en equilibrio cuando nos ayuda la suerte, y trabajamos para ello.

¿Qué es creer? Dar algo por cierto, por verdadero, aunque no podamos comprobarlo, aún. No podemos creer en ganar siempre, en estar siempre en la cresta de la ola, pero sí podemos creer en que algo se puede dar si existe un 50% de probabilidad de que así sea, sabiendo que tenemos un 50% en contra, y considerándolo como posible.

Estamos con los pies en el barro, pero tenemos el 50% de probabilidad de estar en la cresta de la ola si surfeamos bien, o aún, si surfeamos mal, ese 50% no nos lo puede sacar nadie.

La moneda está en el aire y tenemos que ELEGIR de qué lado QUEREMOS que caiga.  Y después CREER en que puede ser. Pero tenemos que elegir, es la única forma de ayudar a la suerte y a nosotros mismos.

Desde nuestro lugar de hinchas no podemos hacer otra cosa. El cuerpo técnico y el equipo sí pueden hacer más, pero son los primeros que tienen que ELEGIR y CREER en lo que eligieron, y prepararse para dar lo máximo de sí mismos.

Esperemos que, como nosotros, elijan creer en qué se puede revertir el resultado. Y, por supuesto, trabajen para ello. Con pasión y alegría. Y con grandeza, por sobre todas las cosas.

VAMOS POR MAS!

SE CAYÓ EL VELO

Como hincha del club más grande de la Argentina debo decir que las derrotas del clásico rival nos reconfortan.

No podemos refugiarnos en el “bien decir” o el “deber ser” que forzadamente nos impone una moral de la solidaridad con quienes se compraron la camiseta del Flamengo para bullyng-nearnos después de Lima. Eso jamás sucedió ni sucederá. Gran ejemplo de hincha es Enzo Fernandez, que aún con sus hermanos bosteros, sostuvo su dignidad riverplatense.

Pero hay un placer aún mayor: se cayó el velo, y la realidad que nosotros siempre vimos, y denunciamos, ahora está a la vista de todos. Una vez más, el “cabarét” típico de la identidad xeneize, reabrió sus puertas para dejar a la vista la repetición, aquello que no cambia si no estamos dispuestos a una verdadera transformación.

Una imagen sostenida en un discurso mentiroso tiene corta vida. O hablando en criollo, la mentira tiene patas cortas.

Y nada mas justo que ver a los periodistas que sostuvieron este relato, que colaboraron con el armado de este “jenga”, caer, derrumbarse, junto a esa última pieza que no encajó como se esperaba.

Se hizo justicia, y, en este caso, no hay apelación posible.

Tenemos motivos para celebrar. Y nuestro festejo es por la verdad.

Porque somos los mejores, somos la mejor hinchada del mundo.

Somos RIVER PLATE.