UNA NUEVA HISTORIA

River es diferente y sus referentes confirman la regla.

Da gusto escuchar a nuestros últimos dos DT, no solo con el corazón rojo y blanco, sino con la decisión de siempre dar lo mejor de si por el club.

Por un lado el DT saliente, priorizando lo mejor para el club y por eso alejándose, con ya un nuevo proyecto en marcha. Requerido por un importante club, continuando con su carrera, superando ya la tristeza de dejar un sueño pero con otro, que surge inesperadamente, en pleno avance. Felicitaciones y éxitos en esta nueva empresa Micho! Siendo un hincha más de nuestro club no podemos no desearte lo mejor.

Y por otro lado nuestro DT entrante, otro hincha y gran referente del club, que ha vuelto distinto, con sus fuerzas renovadas. Él mismo lo dijo, alejarse un poco hace ver las cosas de otra manera.

En principio se lo ve mas maduro, enraizado, pies en tierra y mente precisa. Con objetivos claros. Ya no es ese afán por hacer historia en este club tan grande, eso ya lo hizo en su primera etapa. Ahora es otra historia y no quiere dormir sobre los laureles que supo conseguir. Quiere seguir construyendo, generando, haciendo mas grande aún a River Plate, por encima de su propio  nombre.

Es digno de destacar que alguien que creímos que lo hizo todo, puede ir por más. Es un ejemplo. River sigue dando ejemplos de vida, de lucha, de amor incondicional, de trabajo.

Ojalá las nuevas generaciones que creen que se puede manejar un club por redes sociales, que se puede hacer historia por twitter, tomen nota de esto. Hay que poner el cuerpo para conseguir algo grande. Y el alma. Y el Muñeco lo hizo y lo sigue haciendo.

Vamos por mas!

Ni viudas ni focas, simplemente hinchas.

Freud, creador del psicoanálisis, hablaba de dos fuerzas que se encuentran mezcladas, dentro de nuestro psiquismo, pudiendo prevalecer algunas veces una sobre la otra. Las llamaba pulsión de vida y pulsión de muerte. Concebía la pulsión de vida (EROS) como una tendencia hacia la cohesión y la unidad y, la pulsión de muerte (TÁNATOS), operando en la dirección opuesta, deshaciendo conexiones y destruyendo las cosas.

Así, podemos pensar que la pulsión de vida se caracteriza por generar, construir, avanzar, crear, sumar, amar.

En cambio, la pulsión de muerte tiene más que ver con el estancamiento, la destrucción, el odio, la inercia y la repetición de situaciones que llevan al sufrimiento.

Desde hace un tiempo se viene produciendo una división dentro de nuestra hinchada. Y si hablamos de división, hablamos de oposición y, en definitiva, de rivalidad. Esto quiere decir que ya no estamos todos unidos en contra del eterno rival, sino que estamos construyendo un enemigo dentro de nuestro propio grupo. El rival que vencer ya no está afuera, sino dentro.

Asi podemos asistir, en redes sociales mas que nada, al enfrentamiento entre las “viudas de Gallardo” y las “focas aplaudidoras”.

La palabra “viuda”, en sí misma, tiene relación con la muerte. Solo por eso podemos pensar que está más del lado de la pulsión de muerte, y, curiosamente, todo el accionar de estos hinchas lo confirma. La crueldad con la que atacan el actual ciclo Demichelis es llamativa, la crítica es destructiva, y el ensañamiento es en particular con el DT (cuando el cuerpo técnico tiene otros integrantes). Pareciera ser que, desde el vamos, está sentenciado a muerte todo aquél que ose reemplazar al Muñeco, en el afán de detener el tiempo para quedarse ahí, abrazados a la “Copa Eterna”. La idealización extrema también tiene relación con la muerte, porque todo ser humano vivo es imperfecto, comete errores y también puede fracasar. Esto habla a las claras de la dificultad que implica la continuidad después de un ciclo exitoso.

Frente a semejante manifestación de resistencia a lo nuevo, y más que nada por el grado de agresividad volcada en las formas de comunicación de este grupo de hinchas, surgen entonces los que intentan defender al actual DT, y no justamente porque aprueben todo lo que ven en la cancha. Alzan su voz en contra de la agresividad injustificada y las críticas despiadadas que no condicen con lo que siempre ha identificado al hincha de River, con esos valores que sostienen nuestro escudo y que siempre hicieron la diferencia con la hinchada de nuestro clásico rival: nuestra hinchada no abandona.

Asi es que las “viudas” vuelven a llevar las cosas al extremo calificando a este otro grupo de hinchas como “focas aplaudidoras”, ya que, según su visión, aplauden irracionalmente todo lo que hace la actual conducción del equipo. Las viudas proponen silbidos y en contraposición surgen aplausos.

Si tomamos la palabra “aplaudir” podemos ubicarla más del lado de la pulsión de vida. Aplaudimos aquello que nos da alegría, bienestar, que apreciamos y valoramos. Y si pensamos en la “foca” puede parecer un animalito bastante simpático, cuya evocación nos saca una sonrisa.

En definitiva, estamos asistiendo a una desmezcla pulsional dentro de esta gran mente que conformamos todos los hinchas que amamos a nuestro club. Pulsión de muerte y pulsión de vida enfrentadas en una oposición que solo resta energía a una unión cada vez más necesaria. La unión hace la fuerza, mezclémonos otra vez, seamos uno como siempre fuimos, todos para el mismo lado. Cuando las pulsiones se mezclan pueden convivir la pasión con las críticas, los silbidos con los aplausos, las canciones de aliento con el sufrimiento de ver jugar mal al equipo.

Todo en su justa medida, los extremos siempre traerán conflicto, sufrimiento y dolor.

Alejémonos de la dis-cordia (dis: separación; cordia: corazón = “separar corazones”). No separemos nuestros corazones.

Vamos por más!

PALADAR NEGRO, SILBIDO AZUL Y AMARILLO

Los silbidos a nuestro DT, por parte de algunos hinchas en el Monumental, no todos, no parecían espontáneos. No tenían esa naturalidad de lo que se va gestando por la frustración de malos resultados. Es más, tuvieron el sabor de los nuevos tiempos, de convocatoria por redes sociales, de forzamiento, de toxicidad que se va metiendo de a poco, como un veneno en la sangre. Mas que injustos, resultan insensatos (que carece de sensatez: buen juicio, prudencia, cordura, sentido común).

Nada espontáneo, nada digno, que tuvo una respuesta de nuestro DT a una altura que la pequeñez de algunos hinchas, de hoy en día, no puede comprender, ni podrá, mientras sigan siendo carne de cañón de la manipulación política (interna y externa) y periodística que sufre nuestro club.

Pero volviendo al hincha de a pie, ese que aguanta los trapos de verdad, ese que está mas allá de las internas y las redes sociales, que pone el amor por los colores por encima de todo, si bien justifica la ignorancia sobre la historia del club intentando comprender la necedad de algunos representantes de las nuevas generaciones, le duele ver indicios de degradación que lo ponga de igual a igual con el clásico rival. Cuando siempre fuimos mejores.

Esos silbidos destiñen de azul y amarillo, y eso es lo que duele. Porque nuestra hinchada no abandona ni abandonó nunca como siempre hicieron los de enfrente. Nuestra hinchada tiene paladar negro de verdad, porque exige cuando tiene que exigir y no a destiempo. No hace bullying (forma de violencia que consiste en llevar a cabo ataques verbales, emocionales, físicos o psicológicos repetidos con la intención de dominar o humillar a la otra persona) y eso es una diferencia enorme. En estos silbidos hay bullyng disfrazado de exigencia.

Inútil es llamar a recapacitar a las minorías necias, habrá que aprender a convivir con ellas, pero hasta que quede el último hincha de verdad en la tribuna, no nos daremos por vencidos.

Son tiempos donde el consumo (de redes sociales por ejemplo, entre otros) desplaza al amor. El amor requiere de responsabilidad y la falta de ambos nos lleva a quebrarnos con facilidad. Solo el amor, el respeto, la solidaridad, la consideración por el otro nos hace fuertes.

Y el amor, el respeto y el aguante son las verdaderas banderas de nuestra hinchada.

Vamos por mas!!

LOCURA Y TRAGEDIA

No es una tragedia perder un clásico, no nos volvamos locos. Un buen hincha sabe como afrontar estos malos momentos, sabe sobrellevarlos y reponerse para seguir.

Ni locos, ni trágicos. Ni pedir que rueden cabezas, ni autoflagelarse.

Madrid puso la vara muy alta, y sostener esa vara todo el tiempo es una tarea imposible. Se pudo hasta ahora por los malos manejos del rival de siempre, consecuencias claras de haber perdido ese partido histórico. Cinco años para reponerse no es poca cosa, habla a las claras del daño.

Y no está mal tener un mejor rival. Salir de la fantasía del Bernabéu eterno. Eso es imborrable, será motivo de canciones en las tribunas, seguirá haciendo más grande nuestra historia, pero hoy es hoy. Y ver la realidad, sacar la mochila de sostener eso, creo que va a ser muy saludable. Tener un mejor rival nos alivia, nos va a dar más vuelo, porque nos obliga a enfocarnos en el aquí y ahora.

Después están aquellos hechos bochornosos como un gol mal anulado, o esa patada asesina que no vio la roja. La cancha se inclina un poco en contra porque todos quieren bajar a River y con eso también hay que saber salir a jugar, más en un clásico. River siempre tendrá mas de un rival. Por eso tendrá que hacerse fuerte mentalmente, mas aún. Falta fortaleza mental y tener un mejor rival ayudará en eso. Dejar de sostenerse en la historia para construir una nueva historia. Lo conseguido será siempre el respaldo, pero la construcción es hoy.

Vamos por más.

MIEDO HINCHA

Finalmente habrá clásico. Nuestro glorioso club quedó primero en su zona de la Copa de la Liga y, los innombrables, cuartos en la suya. Clásico mata-mata.

Inesperado, no deseado, fuera de tiempo, la cuestión es que es así y hay que afrontarlo. Como dijo nuestro querido Colidio, no importa quien toque, River siempre saldrá a ganar.

Hay que reconocer que se sufre más con un clásico, y aparecen los miedos. Se duplica el deseo de ganar y, por consiguiente, el miedo a perder es mayor, y es muy difícil tomarlo con tranquilidad.

Pero lo que más me llama la atención es que, en esta oportunidad, leyendo hinchas en las redes, percibo demasiado miedo, tanto, que opaca el entusiasmo por ganar. Y también hay cierta necesidad de justificar ese miedo. Casi como si se prepararan para perder, porque hay condiciones dadas para eso.

¡Que grave error! El miedo es muy contagioso, mucho más que la seguridad. Se propaga de tal manera que tiñe todas nuestras neuronas de negro y genera una energía densa que nos impide ver la realidad. Y, al ser un miedo irreal, nos estresa y nos predispone mal.

¿Cuál es la realidad? Que somos mejores, que somos superiores y que solo un golpe de mala suerte, o un mal arbitraje podría dejarnos sin victoria.

Es necesario extirpar ese miedo de nuestras mentes. Los hinchas también jugamos, desde el lugar que estemos, y la energía que entre todos generemos tiene que ser luminosa, y ganadora. Todos unidos, todos formando una sola mente, todos deseando lo mejor, todos ganadores.

Vamos a ganar, porque tenemos todo para hacerlo. Y porque lo deseamos. Y porque lo merecemos. El deseo tiene que vencer al miedo, siempre.

Que no sea por nuestro miedo que se compliquen las cosas. Todo llega, los mensajes llegan, la energía llega. Nuestro equipo no es ajeno a esto. Tenemos que enviar mensajes de aliento y convicción.

Ya estamos jugando nuestro partido. Con seguridad, con certeza de la victoria. Dejemos el miedo del otro lado, donde por lógica, tiene que estar.

Vamos por mas!

EXIGENCIA RIVER

“Quiero aprovechar para decirle a la gente que nos apoye, a nosotros y al cuerpo técnico, porque los otros equipos quieren que el plantel esté roto y nosotros no podemos darle ese gusto, nosotros tenemos que estar juntos, apoyar al entrenador, acompañar como venimos haciendo y no darle de comer a ellos.”

Miguel Borja

Se escucha hablar mucho últimamente de la “exigencia River”, sobre todo en jóvenes hinchas que vivieron mas que otras, la era Gallardo.

Hay algo de irrealidad en esta “exigencia” de ganar siempre, de gustar siempre, porque no tiene en cuenta las probabilidades. Si se tira diez veces una moneda al aire es muy poco probable que las diez veces salga “cara”. Estos hinchas parecen querer desafiar hasta las matemáticas. Después de Madrid, tuvimos una seguidilla de partidos perdidos, y ni hablar de la final de la Libertadores 2019. Y eso parece ser “normal”, es imposible ganar siempre, gustar siempre y golear siempre.

Pero si es posible, como hinchas, apoyar siempre, acompañar siempre y analizar siempre desde la realidad objetiva (reconozco que es difícil pero vale la pena el esfuerzo). Y no estar solamente cuando el equipo nos da lo que la vida suele quitarnos. La felicidad constante también es un imposible, una irrealidad, una fantasía.

Miguel Borja, nuestro goleador y figura, lo dice muy claro: los otros equipos quieren rompernos. Cada equipo que nos enfrenta sabe que enfrenta al mas grande de Argentina y se juega una enorme satisfacción en ganarnos. Ganarle a River es único, no hay nada más. Es muy común ver a estos equipos, enfrentando a otros equipos, que no ponen ese plus que si ponen cuando enfrentan a River.

River tiene su peso, para los jugadores, técnicos y también para el hincha. Y para sostener esta responsabilidad, el pensamiento mágico no ayuda. Hay que ser razonables. Y respetar a las matemáticas.

Y no se trata solo de los otros equipos que nos quieren romper. Cada vez está mas claro que, en parte, el periodismo deportivo ha perdido objetividad y ganado en sensacionalismo. Y hay muchos periodistas que usan lo dicho por algunos hinchas para colaborar con bajarnos. Se ve que da muchas ganancias hablar mal de River. Y alimentar grietas hablando todo el tiempo bien de nuestros eternos rivales. Como si fuera conveniente equilibrar la balanza inventando ficciones.

Tenemos que ser conscientes que todo llega a los jugadores y al cuerpo técnico y que esto puede confundir e influye en rendimientos. Como hinchas tendríamos que ser un escudo para nuestro equipo y no sumarnos a las filas “enemigas”. No es posible que suceda que un gran representante de nuestra camiseta como es Nacho Fernández haya tenido que cerrar comentarios en una red social. Si llegamos donde llegamos es por inteligencia no por mediocridad. No nos dejemos usar por el gran comercio que rodea el futbol. Seamos inteligentes, sepamos cuidar lo nuestro. Dejemos de proyectar nuestra soberbia en el DT, porque la única soberbia es creernos dueños de la verdad, y la “exigencia River” es eso, pura soberbia disfrazada de merecimiento.

Seamos razonables y apoyemos, como nos pide nuestro goleador.

Vamos por mas!

EL ARTE DE LA GUERRA

“La mejor victoria es vencer sin combatir y ésa es la distinción entre el hombre prudente y el ignorante”.

Sun Tzu (El arte de la guerra)

“El tridente nos dio y mucho. Con ellos tres bien altos, ellos tenían que retroceder a cinco jugadores, y en alguna otra parte del campo nosotros teníamos dos jugadores de más para sentirnos cómodos”.

                                              Martín Demichelis (post partido vs. Táchira)

Después de la conferencia de prensa de nuestro DT, post partido frente a deportivo Táchira, algo me quedó bien claro: nuestro DT es un estudioso del contrincante y en función a eso plantea los encuentros. Para él es la prioridad.

Inmediatamente vino a mi cabeza el libro “El arte de la guerra” de Sun Tzu (un texto clásico chino de 1500 años de antigüedad) y pensé que muchos periodistas que critican al Micho por hacer algo diferente, tendrían que leerlo.

Hacer algo distinto es muy molesto, particularmente para los obsesivos. Y el mundo del futbol, desde Técnicos hasta periodistas y muchos hinchas está lleno de obsesivos resistentes al cambio.

Por suerte el Micho, no lo es.

EL ARTE DE LA MICHONETA

El libro menciona cinco factores importantes a tener en cuenta: Doctrina, tiempo, terreno, mando y disciplina.

Trasladando un poco al arte del juego que propone El Micho, se me ocurre:

Doctrina: Lograr que los jugadores sigan al DT sin temer por su reconocimiento, jueguen o no.

Tiempo: Sin temor al día o a la noche, al frio o al calor, al llano o a la altura. Integrando el yin y el yang en la tarea.

Terreno: Conociendo el terreno de juego, las distancias, si es fácil o difícil desplazarse.

Mando: Con sabiduría, sinceridad, benevolencia y coraje.

Disciplina: Con disciplina como organización, respeto por el lugar de cada uno, la experiencia, la juventud, la regulación y la entrega.

Y COMO DICEN ALGUNOS EXTRACTOS DEL LIBRO

“Todo el mundo elogia la victoria en la batalla, pero lo verdaderamente deseable es poder ver el mundo de lo sutil y darte cuenta del mundo de lo oculto, hasta el punto de ser capaz de alcanzar la victoria donde no existe forma.”

“Determinar los cambios apropiados, significa no repetir las estrategias previas para obtener la victoria. Para lograrla, puedo adaptarme desde el principio a cualquier formación que los adversarios puedan adoptar.”

“Cansa a los enemigos manteniéndolos ocupados y no dejándoles respirar. Pero antes de lograrlo, tienes que realizar previamente tu propia labor. Esa labor consiste en desarrollar un ejército fuerte, un pueblo próspero, una sociedad armoniosa y una manera ordenada de vivir.”

“Los expertos en defensa se esconden en las profundidades de la tierra; los expertos en maniobras de ataque se esconden en las más elevadas alturas del cielo. De esta manera pueden protegerse y lograr la victoria total.”

«Practica las artes marciales, calcula la fuerza de tus adversarios, haz que pierdan su ánimo y dirección, de manera que, aunque el ejército enemigo esté intacto sea inservible: esto es ganar sin violencia”.

“El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo.»

¡Que lindo tener un DT inteligente, aunque sea incomprendido!

¡Vamos por mas!

MAS QUE UNA COPA

No solo se gano la Supercopa Argentina y se sostuvo el invicto en la Copa de la Liga. Hubo algo más importante aún, se terminó con una repetición que nos estaba haciendo sufrir: el bajón de los segundos tiempos.

La frustración que eso nos provocaba, la incertidumbre, la imposibilidad de entenderlo, nos llevaba a la necesidad de hablar, hablar y hablar para encontrar la lógica de lo que estaba pasando. Las redes sociales explotaban de preguntas y eso es maravilloso cuando se refieren a cada uno de nosotros y no a la mera búsqueda de culpables. Solo las preguntas bien dirigidas nos pueden sacar de la repetición.

Es notable como, en algunas ocasiones, repetimos actos que nos provocan sufrimiento, frustración, haciéndonos chocar una y otra vez con la misma piedra, como un patrón de comportamiento del que no podemos salir. Es algo inconsciente y solo cuando podemos detectarlo, y hacernos alguna pregunta al respecto, tenemos la posibilidad de hacer algo con eso. Mientras tanto habita el reino de lo desconocido y ajeno.

Como parte de esta mente colectiva, que formamos entre todos, como hinchada, participamos de las repeticiones, colaboramos con ellas. Es materia de investigación el cómo, pero no nos puede ser ajeno todo lo que pasa con aquello de lo que formamos parte con tanta pasión.

Nos pasó con el perder de visitantes y nos pasó ahora con los segundos tiempos inciertos que precipitaban empates frustrantes. Y el poner el foco ahí, en lo que perdemos, no en el récord de triunfos de local ni en invicto de este campeonato, repeticiones también, pero que nos reconfortan y que, curiosamente, se daban al mismo tiempo. ¿Tendremos una mente demasiado atenta a lo negativo, tanto, que nos impide ver lo bueno que al mismo tiempo nos sucede? ¿Necesitamos siempre la satisfacción de la queja?

Todo es materia de investigación, lo importante ahora es que SALIMOS DE LA REPETICIÓN DE UNA FRUSTRACIÓN como los grandes campeones que somos. De esto también es importante darse cuenta.

VAMOS POR MAS.

Equipo de mentira

Clásico 25/02/2024

Iba a titular el post “equipo chico” pero me pareció una falta de respeto a los equipos de menor estructura, que se merecen todo el respeto del mundo cuando salen a la cancha de igual a igual con el que les toque.

Equipo de mentira son estos equipos “grandes” que se creen superiores, cuando no lo son, que se sostienen en un discurso inventado por el periodismo, que se olvidaron de lo que es salir a ganar y que terminan festejando un empate como si fuera el máximo logro por conseguir.

Esta bien, convengamos que un empate con River no es poca cosa, un equipo de verdad, sostenido por una historia de verdad que supo superar momentos difíciles sin dejar de crecer nunca.

Estamos tan lejos, tan difíciles de alcanzar, que si miran para arriba ya nos perdieron de vista. No vamos en tren, vamos en avión. Pero siempre con respeto hacia el rival, respeto que no solemos recibir de la misma manera. Fue necesario que nuestro querido Borja le recuerde al rival que, si quieren ser grandes, tienen que jugar como grandes.  

Nuestro equipo sigue creciendo, con cambios, con jugadores nuevos que necesitan tiempo para conocer River, con jugadores conocidos que lo siguen dando todo.

Todavía falta. Falta ese plus que solo se consigue con el tiempo. Ser una sola mente, un solo cuerpo, jugar de memoria, que se instalen caminos mentales compartidos en cada uno de todos los que conforman el equipo, incluidos suplentes y cuerpo técnico. Cada uno con su lugar, pero con y en el equipo.

En ese sentido un tirón de orejas para Barco, demasiado insistente en hacer su gol, olvidando asi al conjunto.

El tiempo sigue siendo lineal, al menos en esta dimensión. Temple para soportarlo, tolerancia para respetarlo y visión de conjunto. Para nosotros también como hinchas.

Vamos por más.

Desequilibrados

Mientras observaba la ovación de la hinchada al gran “Trapito” Barovero, muy merecida, por cierto, no podía dejar de pensar en Armani. Me preguntaba si, después de inclinar tanto la cancha hacia el arco contrario, nuestro arquero iba a tener que hacer un trabajo extra para concentrarse en su propio arco. Y creo que algo pasó, porque después de venir con un nivel altísimo, en el partido contra Banfield, el Pulpo no brilló tanto.

Me conmovieron las palabras de Barovero al finalizar el partido, porque se jugaba mucho más para él que el reconocimiento del mundo River. Me arriesgaría a decir que esa fue su despedida. Aunque siga jugando muchos años más, su partido despedida fue ese. Extrañó mucho esa cancha y esa hinchada, lo dijo casi con lágrimas en los ojos. Lo sabemos Trapito, la hinchada y la cancha de River son únicas en el mundo y lo serán por siempre. Y este reconocimiento también será por siempre.

Pero aún así, no podía dejar de pensar en Armani y, en cuanto, nosotros como hinchada, desequilibramos los arcos.

El Pulpo es nuestro capitán, un referente en el equipo actual. Siempre correcto, siempre humilde, siempre moderado, un gran jugador y líder. Y como cualquier jugador de ese nivel, mundialista, debe tener mucho trabajo sobre sus emociones. Pero hay momentos y momentos, y ayer quedó opacado por nuestra idolatría. Y eso se vio en su juego.

Cada vez llego más a la conclusión que tenemos un poder como hinchada del que no somos conscientes. Ayer se vio como inclinamos la cancha, para el lado contrario. Seguramente Trapito nos quiso regalar lo mejor que puede dar, su maestría, el recuerdo en vivo de sus mejores actuaciones en el club. Pero estaba en el otro arco, pequeño detalle.

Se viene el máximo desafío, el clásico. Acompañemos a nuestro equipo y usemos nuestro poder para inclinar la cancha a nuestro favor. Por una semana por lo menos, guardemos críticas, lamentos, viudeces y otras yerbas, para que aflore solo el poder de nuestro amor.

Juntos somos más.