Corazón partío

Tiritas pa este corazón partío… (tiritando de frío… como el equipo sin pasión que, aun así, venimos acompañando). Todo con la música de fondo de la canción de Alejandro Sanz, que nos sirve de expresión en estas horas de desazón post partido contra la academia.

La locura con la que se gritaron esos dos goles que habían dado vuelta el resultado no es lógico, salvo porque hacía mucho que eso no nos pasaba, tanto que lograron ilusionarnos, empresa casi imposible hoy, para después solo dejar transcurrir el tiempo sin defender lo logrado.

Algo evoca de ese partido del 2019. Algo, porque en aquellas épocas íbamos adelante y pagamos el costo de no defender el resultado. Pero hoy a no saber defender un resultado se suma el olvido de que, sea contra quien sea, un partido se sale a ganar.

No se ve el deseo de ganar en este equipo, pareciera ser que les gusta más la caída libre como deporte de riesgo.

Somos hinchas, los olvidados de siempre. Por los dirigentes, por la AFA, por los representantes y los negociados. Pero hay una excepción que hace a la regla: no por Gallardo. Gallardo siempre nos puso primero y da la cara por los hinchas. Y va a hacer todo lo posible para compensarnos por estos duros momentos.

Somos hinchas, y los hinchas aprendimos a ganar y también a perder. Pero estos son otros tiempos, donde el perder no es aceptado y la vara es Madrid, así que todo por debajo de eso es catastrófico. Hay una grieta, entre los hinchas de años de bancar la camiseta, e hinchas jóvenes que solo conocen el club ganador y no aceptan nada por debajo de eso. Hinchas que abandonan. Si, lamentablemente estamos asistiendo a una nueva raza de hinchas, los que abandonan por no saber perder. No están curtidos como los que ya tuvimos que tocar fondos en tiempos más oscuros que este. Las focas, como nos llaman por aplaudir nuestra historia,  tenemos la piel y el alma a prueba de balas, y seguimos de pie. No somos perdedores, sabemos perder que no es lo mismo y sabemos que éxito y fracaso son las caras de una misma moneda. Así, después de jugar en una categoría que nadie deseaba, en solo un año volvimos y fuimos mejores. Y ahí estábamos, en canchas inimaginables, con jugadores y un director técnico que de cristal solo tenían la copa de champan con la que brindaron por el retorno.

Eso no nos impide preguntarnos qué pasa con nuestro amado y siempre respetado Muñeco. SIEMPRE RESPETADO por darnos las alegrías mas grandes e inolvidables. Se fue dejando un gran trabajo hecho y tal vez no supieron continuarlo. Y al volver se encontró con que hay que ponerse otra vez el overol porque de todo lo construido solo quedó la estatua. Y no es el miedo al trabajo, es el dolor por lo que no se supo valorar. Si alguien te da lo mejor de sí para construir algo y continuarlo, hacerle una estatua no es la mejor forma de agradecerle, la mejor forma es generar más aún. Cosa que evidentemente no paso (hablamos de futbol, no de infraestructura).

Si bien nuestro DT se muestra fuerte, da la cara y enfrenta lo que hay que enfrentar, tiene valores claros y sensibilidad. No lo conocemos en la intimidad, pero nunca olvido sus lágrimas después de ganar la Sudamericana a pocos días de la muerte de su madre, entrevistado por Titi Fernández, quien también atravesaba una pérdida muy dolorosa. Como él dice, hay que controlar las emociones, porque justamente las emociones están. Y él está luchando con eso en un momento donde hay que reconstruir lo destruido. Cosas que esta nueva raza de hinchas nunca entendería. Ellos solo quieren divertirse. No está mal, pero no se trata solo de eso. Se trata de no quedarse en la superficie, hay que profundizar, ver todas las aristas del problema, la vida no es lineal, no tiene una sola cara. Crezcan, aprendan a enfrentar el problema no a eliminarlo, porque vuelve y vuelve hasta que lo resuelvas. Lo único que se soluciona con el que se vayan todos es nuestra angustia. Y esa solución dura poco, volveremos a angustiarnos y nunca saldremos del círculo que nosotros mismos creamos.

No queda otra, hoy hay que bancar. Reconstruir lleva tiempo, un año y medio es poco.

Vamos por mas!

TRISTE, SOLITARIO Y FINAL

Tristes, imposible no estarlo. Solitarios, si, ese espacio al que recluirnos para procesar otra frustración copera. Pero final… no señores, no es el final para nadie. Mucho menos un fin de ciclo, tan deseado y esperado por todo el mundo bostero, especialmente los bosteroperiodistas envidiosos de nuestro querido Muñeco.

Se los ha visto a estos personajes adornar con perlas a nuestro DT días antes del partido con Palmeiras por Libertadores, con la intención de “quemarnos”, al modo “River va a ganar” pero espero que se hunda. Todo vuelve señores, ya tendrán otro Madrid. Esa fue la vuelta más gloriosa de todas y habrá más, porque no aprenden. No aprenden que las emociones negativas solo dañan a quien no las reconoce como propias y las padece.

Pero este es el dato menor. Lo importante es comprender qué le pasa al equipo. Tal vez tendríamos que contratar a un detective para que averigüe dónde están los goles que no hacemos, como en la novela de Soriano a la que hace alusión el título.

Sabemos que Gallardo le da mucho lugar al aspecto mental en los jugadores, y esto no es nuevo en él. Viene insistiendo en la falta de foco, la desconcentración, las distracciones. Yo agregaría las inseguridades. Jugadores que dan la talla en otros equipos, cuando vienen a River se van desinflando o se lesionan. No juegan al futbol, más que jugar, pareciera que sufren, padecen, se lastiman, se hacen expulsar. Si bien es un trabajo para ellos, el perder el disfrute por el juego le da un tinte depresivo. Podemos pensar, entonces, que hay algo más detrás de las distracciones… ¿tendrán un origen superyoico?

El superyo es la voz interna que evalúa nuestras acciones según valores familiares y sociales, provocando culpa, vergüenza y deseo inconsciente de castigo si no respondemos a lo que se espera de nosotros. Puede ser un juez implacable y cruel, y en esos casos puede deprimirnos por no estar nunca a la altura

La “exigencia River” plantea un tipo de jugador ideal, casi perfecto, porque no admite errores. Mas allá de las redes sociales, llenas de “odiadores”, River Plate es un club muy grande, que se ha desarrollado enormemente respecto del resto de los clubes de Argentina, siendo reconocido mundialmente. Es una vidriera para dar el salto a ligas europeas y lanzar mas lejos la carrera de un futbolista. Eso, solamente, ya implica sostener un rendimiento y una exigencia superiores y no todos los jugadores pueden estar a un nivel de elite, aunque sean de elite. Una lesión puede responder a un deseo de castigo inconsciente, por ejemplo, por no poder dar lo que pide la camiseta. También una expulsión.

Aquí está la fortaleza mental de la que tanto habla Gallardo. Algo que es muy difícil de indagar cuando se contrata un jugador y solo se podrá evaluar con sus actuaciones. A menos que se trate de Messi o Cristiano Ronaldo.

Habrá que seguir en cada mercado de pases buscando el jugador para River. No cualquiera. Y el Muñeco puede hacerse cargo de la tarea. Asi que ningún fin de ciclo, esto recién empieza.

Vamos por mas!

PACIENCIA

Nuestro DT nos sigue dando palabras clave. Ya puso en agenda a la hipocresía (con la que se manejan algunos) ahora se trata de la PACIENCIA y sus NOVEDADES.

Paciencia: capacidad de soportar dificultades, retrasos o frustraciones sin alterarse y perder la calma. Habilidad para esperar con tranquilidad y tolerar situaciones adversas. Ser tolerante y comprensivo con los demás en momentos de dificultad. Saber esperar, ser perseverante, seguir adelante a pesar de los obstáculos.

Como dice el Muñeco: “todo tiene su proceso, todo lleva tiempo. Acá (Argentina) se vive de otra manera y (en consecuencia) se juega de otra manera. Hace un año que volví, teníamos que acomodarnos, y en esa búsqueda de desarrollo había un análisis que hacer, un diagnóstico que hacer, cosas que cambiar. En ese proceso de reinventarse hay que ser un poco mas paciente, yo lo soy, hoy soy un poquito más paciente que hace algunos años, y debo serlo porque la locura que viene de afuera, la sobredosis de exigencia que viene de afuera es tremenda y uno debe ser paciente para que eso no afecte”. https://www.youtube.com/watch?v=WPhymJV6LBM

Respetar los procesos que siempre van de la mano del tiempo, con la paciencia necesaria para ir consiguiendo metas y renovarlas. Proceso tras proceso, vamos llenando la vida.

Y asi fue, que, de la mano de la paciencia, llegó lo NOVEDOSO: ¡ganar en las definiciones por penales! Como también dijo el Muñe: “es una experiencia nueva que estamos atravesando, la energía de haber cambiado esta situación adversa con dos definiciones ganadas en poco tiempo, si bien no te digo que me agrada, pero también hay que saber sufrir y ganar en estas definiciones… estar presentes, ir con una postura distinta (imagen corporal que refleje la decisión mental), tiene valor y yo lo festejo”.

¡Y nosotros también! Los hinchas riverplatenses recibimos y celebramos esta novedad, porque nos fuimos a dormir aliviados y felices… ¡¡Y disfrutamos de la sorpresa de los bosteriodistas que no saben dónde ubicar este acontecimiento!!

Integremos lo que nos da felicidad, no lo rechacemos porque no encaja en nuestras expectativas. Las sociedades cambian, y como dice Gallardo, se juega como se vive.  Esta idea invita a repensar nuestro modo de vivir, los cambios que debemos afrontar, qué nos pasa como sociedad y cómo esto se refleja en el futbol.

Lacan, gran psicoanalista, decía: “Mejor pues que renuncie quien no pueda unir a su horizonte la subjetividad de su época”… sin duda el Muñeco es lacaniano.

Vamos por mas!

Hipocresía y Sinceridad: Lecciones del Muñeco

Escuchar a nuestro DT es una invitación a la reflexión. De pronto, para el que sabe oír, el decir constante en redes, programas deportivos, streaming, se detiene frente a una palabra. Palabra llena, se dice en psicoanálisis, cuando tiene contenido, frente a la palabra vacía del bla, bla, bla.

La voz del Muñeco resuena, tiene peso. Detrás del espectáculo del futbol, detrás del velo de la idealización, pasan cosas. Y él se atreve a decirlas.

¿Pacto de caballeros? Hipocresía dijo, dos veces para que quede claro. Lo opuesto a sinceridad.  Y,  frente a eso, dijo también, la única defensa es saber quiénes somos y dejar que hablen. No beber del agua envenenada, dejarla correr.

Vivimos en tiempos donde la crueldad se disfraza de opinión. Y desde que el Muñe construyó su propia estatua, ha sido blanco de muchas opiniones malintencionadas.

Aprovechar la vida y aprender de la experiencia fortalece el espíritu. Y un espíritu fuerte no se detiene en la conveniencia.

Por eso ser DT de un club como River, un lugar que no escapa a los ojos del mundo, no solo requiere conocimiento sobre táctica, estrategia y técnica. Requiere de sensibilidad y fortaleza de espíritu para enfrentar la hipocresía social y denunciarla. Y solo alguien que ha trabajado sobre sí mismo puede soportar y sostener ese lugar.

Confiemos, escuchemos. Nuestro equipo está en buenas manos.

Vamos por mas!

Un equipo de dos caras

Llamó mucho la atención la frase usada por nuestro DT para definir la última actuación del equipo por Libertadores frente a Universitario en el Monumental: “fuimos un equipo de dos caras”. Sonó fuerte, ya lo haya dicho consciente o inconscientemente en cuanto a lo que semejante expresión representa.

Popularmente tener dos caras refiere a falsedad o traición. ¿Se sentirá el DT traicionado en su transmisión? Después de ese gol recibido (y evitable), justo al finalizar el primer tiempo, nuestro equipo se desdibujó. Realmente el segundo tiempo parecía otro, sin ganas, sin empuje, sin fuerzas. Un equipo que traiciona los dichos del DT insistente en ganar más que en competir, como también lo dijo en conferencia de prensa. Un equipo que se traiciona a sí mismo al mostrar una imagen de impotencia: no puede reponerse a la adversidad e imponerse en momentos decisivos.

Un equipo que muestra dos caras debe cuestionar qué lado de su identidad prevalece. Por un lado, está esa fuerza avasalladora que domina partidos y entusiasma a la hinchada. Por otro, una abulia desconcertante que emerge, como si el peso de la historia del club fuera demasiado para cargar.

Algo más llama la atención: el equipo repuntó y tuvo buenas actuaciones después de las barbaridades que se dijeron sobre el Muñeco en un programa periodístico por alguien oculto tras máscara de gallo. Esas declaraciones nos unieron a todos en defensa de nuestro DT. Y jugadores y cuerpo técnico respondieron con juego y goles. Queda claro como la unión hace la fuerza. Pero, tres partidos después, los hinchas seguimos igual, dándolo todo, pero el equipo no, sumergiéndose otra vez en sus altibajos, dejando caer títulos que estaban al alcance de la mano.

Queda claro la influencia de lo emocional, que requiere de entrenamiento tanto como lo técnico. Y en este aspecto el rol del DT y del cuerpo técnico es fundamental, porque es su labor también la gestión emocional del grupo, la tolerancia a las frustraciones y la motivación para alcanzar los resultados. Todavía este grupo tiene una identidad a construir y eso lleva mucho tiempo. Falta para que podamos ver todos estos aspectos tras una sola cara.

El motor invaluable que es el apoyo de la hinchada, ya lo tienen y lo sienten en cada partido en el Monumental, en cada “banderazo” y en cada despedida cuando juegan en otros lugares por competencias importantes, como ahora, el mundial de clubes.

Vamos por mas!

CONVICCIÓN Y FRUSTRACIÓN

Tenemos un DT que tiene muy en claro la forma en que quiere que jueguen sus equipos. Mas allá de la táctica, la técnica y la estrategia, le da mucha importancia a la impronta psicológica con la que encara su juego. No se trata de ganar a cualquier precio, se trata de ganar respetando el ADN que lo identifica.

Dentro de la ética que lo domina, su foco está en los 90 minutos de juego, que los jugadores logren desplegar su máximo potencial y obtener así la diferencia con el rival. No contempla el impedir el juego del otro como única estrategia, sino en optimizar su propio juego para obtener la victoria. No contempla especular, hacer tiempo, cortar la fluidez de la competencia. Si hay que perder, que sea respetando sus convicciones.

Y dentro del conjunto de principios y valores que lo caracterizan, la definición de una competencia por penales no está en su horizonte. Ya sabemos que se ha convertido en un estigma para River las definiciones por penales. Si llegamos a esa instancia, ya los hinchas nos vamos despidiendo de alguna posibilidad de festejo y nos preparamos para la derrota. Pero… nos preguntamos al mismo tiempo por qué caímos en esa repetición.

La instancia de definición por penales forma parte de la competencia, y muchos equipos de nuestra liga juegan a llegar a esa instancia, a trabar el partido, a cortarlo, a fastidiar el juego como única estrategia para finalmente alcanzar los penales, lugar donde saben que la victoria puede ser posible (no asi en el campo de juego).

¿Por qué River no resuelve este tema? Podemos pensar que nuestra historia no se construyó en base a un juego inescrupuloso, con dirigentes que arreglan partidos, y pasando de ronda a base de llegar a instancias de penales. Esto define más el adn bostero, sostenido en un complejo de inferioridad respecto de nosotros. Como riverplatenses, sabemos muy bien quienes somos, cuales son muestras convicciones y nuestra personalidad riverplatense.

Nuestra personalidad es imposible de cambiar, no podemos convertirnos en otra cosa, nunca nos vamos a cruzar de vereda, pero si, podemos trabajar rasgos, hábitos, rigideces, que generen cambios que nos favorezcan.

En el caso de las definiciones por penales, resolver este problema requiere más que un cambio técnico; implica una transformación en la forma de abordar esta instancia como parte de la competencia. Esto incluye trabajar en la preparación psicológica de los jugadores, realizar entrenamientos específicos y reconsiderar cómo las definiciones por penales encajan dentro de la filosofía del club.

Mientras tanto, la hinchada, que ha demostrado una fortaleza y pasión incomparables, siente la frustración de ver a su equipo derrotado cuando aún existe un paso más a dar para llevarse la victoria. Si, los penales también pueden darnos la victoria. Si River logra integrar este aspecto como una herramienta más para alcanzar la gloria, podrá romper el estigma y consolidar su lugar como un equipo que acepta todas las instancias del juego.

La preparación para los penales no implica renunciar a la esencia del club ni a los valores que lo caracterizan, sino enriquecer su visión y ampliar las posibilidades para enfrentar este desafío en el terreno de juego. Al final, no se trata de abandonar lo que define a River Plate, sino de aceptar que cada competencia tiene múltiples dimensiones y que estar preparado para todas ellas es parte de lo que hace a un equipo verdaderamente grande.

Valoramos que nuestro DT tenga convicciones y trabaje en base a sus convicciones. Pero… ¿Cuál es el límite en que la convicción se convierte en terquedad? ¿Por qué la convicción nos está llevando a la frustración? Frustración que también siente el DT.

Estamos inmersos en una repetición y hay que resolverla. La preparación psicológica y técnica para los penales no solo abre la puerta a la posible victoria, sino que también representaría respeto hacia el hincha que espera otra actitud para esa instancia.

Se reían del Micho cuando hablaba de la imagen corporal… recordé eso cuando vi a algunos de nuestros jugadores ir hacia el punto del penal con la cabeza gacha.

Se puede cambiar sin traicionar nuestra esencia.

Vamos por mas!

UNA NUEVA HISTORIA

River es diferente y sus referentes confirman la regla.

Da gusto escuchar a nuestros últimos dos DT, no solo con el corazón rojo y blanco, sino con la decisión de siempre dar lo mejor de si por el club.

Por un lado el DT saliente, priorizando lo mejor para el club y por eso alejándose, con ya un nuevo proyecto en marcha. Requerido por un importante club, continuando con su carrera, superando ya la tristeza de dejar un sueño pero con otro, que surge inesperadamente, en pleno avance. Felicitaciones y éxitos en esta nueva empresa Micho! Siendo un hincha más de nuestro club no podemos no desearte lo mejor.

Y por otro lado nuestro DT entrante, otro hincha y gran referente del club, que ha vuelto distinto, con sus fuerzas renovadas. Él mismo lo dijo, alejarse un poco hace ver las cosas de otra manera.

En principio se lo ve mas maduro, enraizado, pies en tierra y mente precisa. Con objetivos claros. Ya no es ese afán por hacer historia en este club tan grande, eso ya lo hizo en su primera etapa. Ahora es otra historia y no quiere dormir sobre los laureles que supo conseguir. Quiere seguir construyendo, generando, haciendo mas grande aún a River Plate, por encima de su propio  nombre.

Es digno de destacar que alguien que creímos que lo hizo todo, puede ir por más. Es un ejemplo. River sigue dando ejemplos de vida, de lucha, de amor incondicional, de trabajo.

Ojalá las nuevas generaciones que creen que se puede manejar un club por redes sociales, que se puede hacer historia por twitter, tomen nota de esto. Hay que poner el cuerpo para conseguir algo grande. Y el alma. Y el Muñeco lo hizo y lo sigue haciendo.

Vamos por mas!

EL ARTE DE LA GUERRA

“La mejor victoria es vencer sin combatir y ésa es la distinción entre el hombre prudente y el ignorante”.

Sun Tzu (El arte de la guerra)

“El tridente nos dio y mucho. Con ellos tres bien altos, ellos tenían que retroceder a cinco jugadores, y en alguna otra parte del campo nosotros teníamos dos jugadores de más para sentirnos cómodos”.

                                              Martín Demichelis (post partido vs. Táchira)

Después de la conferencia de prensa de nuestro DT, post partido frente a deportivo Táchira, algo me quedó bien claro: nuestro DT es un estudioso del contrincante y en función a eso plantea los encuentros. Para él es la prioridad.

Inmediatamente vino a mi cabeza el libro “El arte de la guerra” de Sun Tzu (un texto clásico chino de 1500 años de antigüedad) y pensé que muchos periodistas que critican al Micho por hacer algo diferente, tendrían que leerlo.

Hacer algo distinto es muy molesto, particularmente para los obsesivos. Y el mundo del futbol, desde Técnicos hasta periodistas y muchos hinchas está lleno de obsesivos resistentes al cambio.

Por suerte el Micho, no lo es.

EL ARTE DE LA MICHONETA

El libro menciona cinco factores importantes a tener en cuenta: Doctrina, tiempo, terreno, mando y disciplina.

Trasladando un poco al arte del juego que propone El Micho, se me ocurre:

Doctrina: Lograr que los jugadores sigan al DT sin temer por su reconocimiento, jueguen o no.

Tiempo: Sin temor al día o a la noche, al frio o al calor, al llano o a la altura. Integrando el yin y el yang en la tarea.

Terreno: Conociendo el terreno de juego, las distancias, si es fácil o difícil desplazarse.

Mando: Con sabiduría, sinceridad, benevolencia y coraje.

Disciplina: Con disciplina como organización, respeto por el lugar de cada uno, la experiencia, la juventud, la regulación y la entrega.

Y COMO DICEN ALGUNOS EXTRACTOS DEL LIBRO

“Todo el mundo elogia la victoria en la batalla, pero lo verdaderamente deseable es poder ver el mundo de lo sutil y darte cuenta del mundo de lo oculto, hasta el punto de ser capaz de alcanzar la victoria donde no existe forma.”

“Determinar los cambios apropiados, significa no repetir las estrategias previas para obtener la victoria. Para lograrla, puedo adaptarme desde el principio a cualquier formación que los adversarios puedan adoptar.”

“Cansa a los enemigos manteniéndolos ocupados y no dejándoles respirar. Pero antes de lograrlo, tienes que realizar previamente tu propia labor. Esa labor consiste en desarrollar un ejército fuerte, un pueblo próspero, una sociedad armoniosa y una manera ordenada de vivir.”

“Los expertos en defensa se esconden en las profundidades de la tierra; los expertos en maniobras de ataque se esconden en las más elevadas alturas del cielo. De esta manera pueden protegerse y lograr la victoria total.”

«Practica las artes marciales, calcula la fuerza de tus adversarios, haz que pierdan su ánimo y dirección, de manera que, aunque el ejército enemigo esté intacto sea inservible: esto es ganar sin violencia”.

“El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo.»

¡Que lindo tener un DT inteligente, aunque sea incomprendido!

¡Vamos por mas!

Entre lo racional y lo irracional

Un revolucionario se podría definir por una serie de adjetivos: innovador, renovador, reformador, transformador, inventor, modificador, subversivo, original.

Puede ser que aquellas personas que nos cuesta entender en su accionar, estén  generando silenciosamente una revolución. Pueden estar rompiendo un esquema, inventando algo, desarrollando nuevas formas, transformando lo conocido.

Pero para que esto ocurra, deben saber hacia donde van, insistir en esa dirección, demostrar que saben lo que hacen, luchar por sus ideas, no solo con su cuerpo, también con sus palabras.

Me pregunto si nuestro DT podría ser un revolucionario. 

Y me lo pregunto porque no estamos pudiendo entender hacia donde va nuestro DT. 

No estamos pudiendo entender algunos cambios ni estos segundos tiempos dónde el equipo parece sufrir una transformación inexplicable.

No estamos pudiendo entender algunas respuestas en conferencia de prensa.

Hablo en plural porque hablo de mi y de mi otro yo. De mi parte hincha que banca por amor y de mi parte más razonable que necesita entender.

No hablo de técnica, ni estrategia, porque no tengo formación en eso. Hablo de emociones y de su influencia en jugadores, técnicos e hinchas.

Mi parte de hincha irracional quiere pensar en el Micho como un revolucionario que intenta innovar en estrategias de juego. Pero mi parte de hincha racional me dice que el pensamiento mágico es típico de la infancia, que sea más realista.

Quisiera entenderte Micho, entender tus cambios, tus segundos tiempos. 

Si este es tu sueño, no lo boicotees. 

No voy a analizarte, no es ético. Los psicólogos solo analizamos a quienes nos demandan análisis.

Me estoy auto analizando, solo eso. Tratando de entender todas estas contradicciones que me estás generando.

Entre lo racional e irracional de mí ser hincha.

Entre la frustración y el respeto.

Con necesidad de claridad y simpleza.

A veces lo simple reconforta la vida.

Vamos por más.

Encaprichados

El camino del justo medio.

Qué difícil es encontrarlo, pero vale la pena el esfuerzo, porque los problemas, los sufrimientos, los conflictos, siempre habitan en los extremos. O la falta, o el exceso, siempre terminan siendo el caldo de cultivo de los dolores de la vida.

Nuestro querido Barco cometió un exceso, terminó a la deriva y era necesario que el DT lo condujera a buen puerto para volver a zarpar. Creo que Demichelis conoce mucho sobre la psicología del jugador, hizo una buena lectura de la situación y tomo las decisiones que correspondían teniendo en cuenta, entre otras cosas, la emocionalidad del momento.

No es tarea fácil. Le pedimos a los jugadores personalidad, fortaleza yoica, velocidad de reacción, amor propio, carácter, y al mismo tiempo humildad, compañerismo, conciencia de equipo, cero ego. Lograr un equilibrio entre todos estos aspectos es, muchas veces, un don, algo innato, o algo que se adquiere con el tiempo, con la experiencia y aprendiendo de los errores. Quiero decir con esto que no es algo que alguien pueda enseñar, el único docente acá es la vida misma. Si el jugador sabe aprovechar esta experiencia, seguramente dará un paso más hacia el tan ansiado equilibrio.

Como hinchas nos enojamos porque podrían haber sido tres puntos, seguramente, si se ejecutaba correctamente ese penal. Nunca podremos saberlo. Pero si podemos saber que tendremos un mejor jugador en nuestro equipo a partir de este error cometido si sabe aprehender lo vivido. La sanción del DT fue necesaria para que esto ocurra, mas que signo de autoridad, para el crecimiento del jugador y, por consiguiente, del equipo. Un buen líder también tiene que saber encontrar ese equilibrio entre carácter y humildad.

Confiemos en nuestro equipo, en ese plus que siempre hizo de River el mejor equipo de Argentina.

Te queremos Esequiel!

¡Vamos por mas!