
Uffff… Cuántas emociones. Cuantos cambios.
Primero la despedida de Martín Demichelis, sus lágrimas, las lágrimas de su familia. Su ser hincha, la camiseta, su paso al costado por el club a contramano de su deseo. Gracias.
Y, casi sin tiempo de recuperación, la vuelta de Marcelo Gallardo, inesperada, oportuna, sin tiempo. Recuerdos de un futuro posible. Propuesta de un viaje circular y mejor en cada vuelta ascendente.
Los hinchas de bien, siempre acompañaremos , alentaremos a aquellos que den todo por el club. Más allá de sus egos, si su amor está a la altura del nuestro, siempre estarán en nuestra consideración.
Y los que solo saben destruir, que se llaman hinchas de este glorioso club pero no lo son, ya pueden ir cruzándose de vereda. El Muñe hablo de identificación y espíritu, palabras muy grandes que no a todos les cabe.
Vamos por más!
